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Diario De

Kabul

Afghanistan

Junio - Noviembre 2004

ONU

 

Esta sección contiene el diario de mis 6 meses de viaje en Kabul, Afghanistán, donde trabajo para la ONU en IT en el programa de reconstrucción del país como voluntaria internacional.

Este diario se actualiza cada mañana (en Afghanistán)

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Nuevo: los lectores dicen, extracto de algunos de los comentarios recibidos por el diario.

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Dia 70 - 8 de Agosto - en Kabul
La fiesta de un bebé

Luego de haber asistido a un casamiento me toco vivir otra fiesta muy importante para los afganies: la presentación de un bebé. Rameen, un miembro de mi equipo, fue papá hace un mes. En esta fiesta se presentó al bebé en sociedad. Las mujeres estaban todas bellisimamente vestidas, como en una boda, y la moda consiste en vestirse con trajes hindúes de manga corta y sin taparse la cabeza (ver foto y mi comentario de ayer). Me da la impresión de que las bodas, así como este tipo de fiestas, son reuniones casi exclusivamente para las mujeres. En este país las mujeres son el núcleo de las relaciones familiares (los hombres, de las relaciones externas) así que estas fiestas lo que hacen es reforzar los lazos femeninos. Lo digo porque en estas reuniones me da la impresión de que los hombres ni existen: las mujeres se visten de gala, los hombres no. Las mujeres bailan y charlan, mientras los hombres miran con cara de aburridos. Siguiendo al comentario de hace unos días, la mamá y el papá son jovencisimos y además primos hermanos, una costumbre muy frecuente aquí.


La mami toda arreglada y su bebé

Tamim no sabe bien cómo se maneja un niñito


Dia 69 - 7 de Agosto - en Kabul
Post Talibanes, ¿libertad?

Desde que llegue he tenido una sensación ambigua respecto de cómo la gente ha vuelto o no a disfrutar de ciertas libertades individuales, prohibidas y limitadas durante los años de los talibanes. Por ejemplo, encuentro en las mujeres menos uso de burkas, hasta visten sus velos para cubrir la cabeza con cierta gracia, se pintan la cara y las uñas, muestran los pies, pero aún un sorprendente 35% se cubre totalmente. Los chicos han vuelto a las escuelas, por suerte. La gente ha dejado de rezar obligatoriamente, y los hombres jóvenes no usan barba. Pero actividades tales como la danza y la música, las fiestas donde los dos sexos se mezclan (como las bodas) siguen ejecutándose de acuerdo a las instrucciones de los talibanes: estrictamente prohibidas o limitadas. Creo que en el inconciente de mucha gente de este pueblo no se creen que los Talibanes se han ido, ni que no van a volver, y por tanto siguen cumpliendo con las reglas ante la duda. Los fanáticos religiosos tienen su propio candidato presidencial para las elecciones del 8 de octubre, y es posible que en lugar de utilizar la violencia para evitar que las elecciones se lleven a cabo, se arriesguen a ganarlas y gobernar por derecho...asi que veremos que sucede...octubre va a ser un mes interesante para estar en Afganistán.



Dia 68 - 6 de Agosto - en Kabul
Minas, pero no las argentinas

Minas, para un argentino, quiere decir mujeres, en un sentido coloquial y medio vulgar. Pero acá, en Afganistán, significa una amenaza que cobró 600 mil vidas y hace que el 75% del territorio del país sea intransitable, incultivable, y una amenaza para la población..este es el país más minado del mundo. Ya habíamos tenido entrenamiento básico en como detectar minas, movernos por terrenos minados, etc., pero el curso ayer se llevó a cabo en el "museo" que una organización llamada OMAR (Organization for Mine Clearance and Afghan Rehabilitation) posee con los restos de minas de todo tipo, color y sabor. Minas pequeñas como una mariposas, plásticas, de metal, direccionales, con patas, con resortes, dentro de misiles, que se activan por presión, que se activan por tensión, minas que dejan ciego, minas que queman con fósforo, minas que lanzan esquirlas de metal, minas italianas que sobreviven 15 años en los cursos de agua, paquistaníes de metal, chinas, rusas, minas dentro de misiles, minas dentro de cajas, minas que parecen otras cosas, minas para tanques, minas con microprocesadores, minas en puentes, minas en túneles, minas cerca de pozos de agua, minas en pastizales.... que horror. No puedo creer, nunca había visto tanta capacidad industrial al servicio de una función tan horrible. He vuelto del curso conmocionada. La gente de este país no puede moverse, tener animales, cultivar, llegar al agua, hasta que estos terrenos sean limpiados ...y se estima que hay 7 millones de minas aún enterradas.


Barry y yo en el museo

Nos explican la funcion de los misiles


Dia 67 - 5 de Agosto - en Kabul
La ONU

Ah..la ONU...¿futuro gobierno del mundo? ¿lo mejor de la multi culturalidad del planeta? ¿una estructura gigante e ineficiente? Definitivamente no es el más sencillo de los entornos de trabajo. Extremadamente burocrático, lento y complejo, trabajar acá tiene ventajas y desventajas.

Ventajas: todo está super bien organizado, siempre y cuando sepas llenar los formularios y contactar a la persona adecuada. No se hace mucho uso de asistentes, todo lo tiene que hacer uno directamente.

Desventajas: la forma de trabajo es predominantemente sajona, ordenada pero fría, eficiente pero inflexible, a veces demasiado estructurada para mi gusto (y eso que yo soy bastante estructurada).

En fin, lo de la multiculturalidad está interesante, aunque a mi me gustaria ver más gente de los países en desarrollo.

PD: Mañana les cuento del horrendo curso de minas que hemos hecho...una experiencia espantosa, es increible que haya gente que construya esas cosas...


"La burocracia destruye la iniciativa. Hay pocas cosas que los burócratas odien más que la innovación, especialmente la innovación que produce mejores resultados que las viejas rutinas. Las mejoras siempre hacen que aquellos que se hallan en la cúspide aparezcan como unos ineptos. ¿A quién le gusta aparecer como inepto?" (de mi lectura actual, Duna V, Frank Herbert)

Dia 66 - 4 de Agosto - en Kabul
Nada de "Customer Care"

En los últimos años se ha vuelto popular el concepto de "atención al cliente", aun en los países como Argentina. Afganistán no conoce nada de eso. A veces es chocante, porque acá la gente te trata bien si están bien y si les caes bien, y te tratan mal si están mal o si les disgustas. Es decir, no ocultan sus verdaderos sentimientos bajo una capa de pintura y una sonrisa artificial. Claro, a veces resulta muy chocante, porque cuando te tratan mal te preguntás qué hiciste mal, por que están así, pero después te das cuenta que la persona tiene problemas propios y no los disimula. No sé si me gusta o me disgusta esta actitud, porque aunque uno se acostumbra fácilmente a los gestos falsos de vendedores y empleados en el mundo occidental, hay algo de genuino en este trato más humano.



Dia 65 - 3 de Agosto - en Kabul
La historia de Karl y el código de honor de un soldado

Karl llegó del peligroso Kandahar hoy y me contó sus historias de viaje. La especialidad de Karl es el desarme de armas pesadas (heavy weapons), tales como tanques, baterías antiaéreas, lanzamisiles y no se cuantas cosas más. Karl me relató como ayer se reunió con jefes tribales para debatir si le entregaban las armas que tienen guardadas. Las armas mencionadas son rusas, y ya casi nadie tiene usos para ellas: no hay municiones, no tienen mantenimiento hace años. Están herrumbradas y tiradas en la montaña. Cuando Karl llegó hace 6 semanas a Afganistán era un soldado típico: pelo corto, afeitado, ropa limpia. Para tratar con los jefes tribales Karl es ahora barbudo y pelilargo, viste Shalwar Kameez, está sucio y bronceado, si hablara la lengua pasaría por una afganí más. Karl me contó como se reunió con los jefes tribales, quienes luego de invitarlo a almorzar y horas de charla liviana, le preguntaron a que había venido, qué quería. Karl les dijo que quería la receta del excelente pan afgani del almuerzo (llamado nan). Los jefes se mataron de risa, rompieron el hielo, y cerraron la negociación: las armas a cambio de pequeños favores y acciones en la región. Luego me contó que ayer un convoy fue interceptado y los hombres atacados. Se defendieron, teniendo que matar a gente, y recibiendo cargas de ametralladoras. Karl no está contento con el soporte que reciben quienes se ven forzados a matar, a quienes inmediatamente llevan a interrogatorio y encierros por días. Por eso Karl y sus amigos, en una especie de código de honor, protegen y alejan del evento a la persona que tuvo que disparar, lo ocultan varios días, le dan apoyo psicológico y de equipo, hasta que esté fuerte para enfrentar las acusaciones de lo que hizo. Me contó como en su tierra natal, Nueva Zelanda, cuando ocurre algo así lo primero que el ejército te envía es un cura, pero un cura-soldado, un cura que entienda lo que tuviste que hacer "Tiene que ser alguien que entienda lo que es elegir tu vida o la de ellos, para vivir luego con la carga de saber que cortaste esas vidas, que acabaste con ese futuro".


Michael y Alfonso de ISAF


Dia 64 - 2 de Agosto - en Kabul
Chicas afganas

Me quedé pensando aún en imágenes de la boda de ayer. ¡Las chicas se casan tan jóvenes! Me saludaban esposas y madres con cuerpecitos ni siquiera desarrollados, con 15, 16 años. Qué susto, pensar que yo tengo la edad de la madre de esas chicas. Pensar que esas chicas se dedican de ahora en más a criar a 8 o 9 chicos, que vivirán una vida atadas a los hombres que sus familias eligieron, que su existencia será un círculo cerrado de relaciones y actividades "permitidas". No puedo concebirlo, que suerte tuve de crecer en otra parte, casi en otro tiempo. ¿Cuántas generaciones demandará que estas chicas tengan una vida propia?

Anecdota atrasada: en Dubai vimos con Martín las famosas alfombras para orar, pero con brújula incluída, de modo que el fiel distraído puede estar siempre seguro de orar en dirección a la Meca.

Acceder online a una entrevista que me realizaron para el diario "El Popular" de Olavarría este domingo.


"Muchacha kabulense prende los parlantes, sientate tranquila con un cigarrillo o un cafe y disfruta esta regalo que te hago desde aqui para sobrellevar los 120 dias y pico que te faltan." Regalo de un lector, Luis. Nota: emotivo relato acerca de la infancia, para argentinos (descargar MP3, 615 Kb)

Dia 63 - 1 de Agosto - en Kabul
Un casamiento afgano

Uno de los choferes me invitó al casamiento de su hermana, y aproveché la oportunidad de conocer a esta sociedad en uno de los ritos más alegres que tienen. Primera sorpresa: en la fiesta las mujeres jóvenes usan vestidos ajustados al cuerpo y muy coloridos, no se tapan la cabeza, se maquillan (en exceso) y se llenan de adornos, anillos, pulseras, brillos en el pelo, purpurina y flores. Las mujeres mayores se visten de gris y se tapan la cabeza. La sala de fiestas se divide en dos: de un lado las mujeres y los niños, del otro los hombres. Las mujeres tienen su propia fiesta, charlan y bailan muy sensualmente una danza que ningún hombre adulto puede ver (pero robé 10 segundos en el video adjunto). Nunca he visto una novia más triste que esta: sé por su hermano que lleva semanas llorando. Ella tiene 25, él 45, y seguramente la boda obedece a intereses de alianzas familiares y poca opción tuvo de elegir o siquiera pensar en enamorarse. Segunda sorpresa: me sentí bastante incómoda. Los afganis se toman muy en serio la atención a sus huéspedes, y como la única occidental invitada, fui objeto de constantes atenciones por parte de la familia, fotos y filmaciones, preguntas acerca de mi salud y familia, miradas constantes, acoso de los niños. Mientras las mujeres charlan y bailan, y los hombres...los hombres no sé qué hacen porque no pude entrar a su parte de la sala, los novios presiden el salón desde un escenario, sentados en dos tronos dorados, sin tocarse, sin sonreir, recibiendo los saludos y bendiciones de los presentes. Una experiencia interesante.


<Acceder a 10 segundos de la danza prohibida (AVI, 1 MB)>


Dia 62 - 31 de Julio - en Kabul
Mujeres de afganistán

Muchos lectores me escribieron enojadísimos por mi comentario del día 44 acerca de las mujeres afganas, y creo que no me supe expresar bien, y han pensado que quiero justificar la discriminación, cuando la veo y la sufro todos los días. Antes de visitar este país, y no conociendo ningún otro país musulmán, tenía mis propias ideas acerca de las burkas, el sufrimiento de las mujeres y su escasa participación en esta sociedad. Venir acá solamente me sirvió para confirmarlo. Lo que quiero explicar es que cuando uno ESTA ACA, cuando se es huésped de una cultura, hay que ser cuidadosos con cómo expresamos nuestras opiniones acerca de lo que nos parece moralmente correcto o incorrecto. Los afganos respetan a sus visitantes, y no quisiera ofenderlos. Por eso, una cosa es lo que pienso y la otra lo que puedo manifestar a otros, o actuar en consecuencia. Por ejemplo, me duele saber que Huma no puede moverse de la ciudad porque su novio no la autoriza, ni tampoco estudiar mas, y que dejará de trabajar cuando se case, aun cuando es la mejor programadora que tenemos. Pero en una mesa, con el novio y ella, explicándome esto, no puedo expresar el desagrado que me causa, seria muy poco adecuado. Con esto me refiero a la "sensibilidad cultural", a entender que acá somos los invasores, los extraños, y que es esta sociedad la que tiene que cambiar sus propias reglas desde dentro, si es que quieren hacerlo. Desde mi lugar, desde mi pequeña colaboración, trato de ayudar a las mujeres afganas a trabajar, a pensar en lo que quieren hacer de sus vidas, a conversar algunos de los temas que no se animan a hablar con nadie, y a tratar de modificar algunos patrones culturales sencillos, como saludarlas a la mañana.


Un lago en medio del desierto

Plantación de Papas en Bamiyan,  foto sin efectos!

<Les regalo dos fotos hermosas de paisajes del país>


Dia 61 - 30 de Julio - en Kabul
Un poco de normalidad en un día anormal

Por la alerta hoy no hay trabajo de oficina, me quedé descansando en la guesthouse, haciendo algo de trabajo, y respondiendo email pendiente, pero disponible de guardia por si sucede algún problema técnico que requiera mi atención. Aparentemente ayer descubrieron en Jalalabad Road (la ruta de nuestro complejo hacia el este de la ciudad) un auto con explosivo plástico, una motocicleta con un misil y algunas otras trampas, todas destinadas a la ISAF y la ONU. También ha habido varios ataques de misiles durante las noches, a embajadas y bases, pero como los detienen, ni nos enteramos. La consecuencia agradable del alerta es que hemos tenido que tomar diferentes rutas para llegar al trabajo, y aunque la pérdida de tiempo fue enorme, conocí nuevas partes de la ciudad y sus afueras. En la foto, ruinas de aviones, tanque y edificios cuando cruzamos a través de lo que fuera el abandonado aeropuerto ruso.

Pese a que técnicamente estoy encerrada sin poder salir, me escapé esta tarde a ver cómo va el trabajo en la casa a la que me mudo el domingo, y luego partido de volley en lo de Gary y sus amigos hindúes. Me encanta el carácter de los hindúes que conozco, son siempre tan calmos y amables, me gustaría conocer su país. Por otro lado, el poder estar en una casa, sentarme en el pasto, mirar al equipo jugar, me relajó muchisimo, por un momento olvidé dónde estaba realmente. No veo el momento de mudarme también, dos meses en un hotel lleno de hombres es más que suficiente!

PD: Fue papá mi amigo Kalkin, de Lara Reiko Estevez, y se lo ve loco de contento. Que linda foto!


Cementerio de aviones ruso

Volley con Gary y sus  compañeros hindues

  Continúa en el diario: Días 41 al 60    
 

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